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EDITORIAL

Posted by Olga Lucia Muñoz


“COLEGIO VILLA ELISA IED:
30 AÑOS EDUCANDO CON CALIDAD PARA UNA MEJOR SOCIEDAD”

¡30 AÑOS: BODAS DE PERLA!

 
LUZ ELENA MIRANDA RIVAS
Rectora
Septiembre de 2013

 
La celebración de los 30 años, nuestras  bodas de perla institucionales, se convierte en un momento de reencuentros, de memorias, de nostalgias y de identidades. De alguna manera se puede afirmar que después de un largo caminar, el colegio ha incidido social y culturalmente sobre varias generaciones que aquí han sido formadas. Paso a paso hemos avanzado de manera significativa porque estamos convencidos de lo que estamos haciendo; convencidos de nuestra responsabilidad institucional no solo con las familias vinculadas al colegio, no solo con esta comunidad circundante: estamos convencidos de nuestro compromiso con la ciudad y con el país.

Hemos llegado a lo que hoy somos pero no nos detendremos aquí; quienes actualmente conformamos la comunidad educativa del colegio VILLA ELISA tenemos el compromiso y el desafío de que nuestro colegio siga creciendo en calidad y prestigio. Al equipo de Coordinadores debo agradecerle sus aportes, su compromiso institucional y su permanente apoyo a mi gestión directiva; al equipo de docentes, su dedicación y por supuesto su competencia profesional pero ante todo humana, lo que se refleja diariamente en la labor que se adelanta con estos niños, niñas y jóvenes; al equipo de personal administrativo,  su comprometida labor para que todo este engranaje ruede; a los padres de familia debo agradecer la confianza depositada en nuestro colegio, su compromiso y valiosa participación en el desarrollo institucional; a nuestros muy queridos estudiantes, qué otra cosa podría agradecerles si no la vida que le dan a la institución. De cada uno de nosotros depende el impulso y el progreso de nuestro colegio; de cada uno de nosotros depende que el nombre de esta institución crezca en reconocimiento y por supuesto en calidad. Del respeto y del afecto que todos los estudiantes sientan por su colegio y por sus símbolos institucionales, depende en gran medida que éste sea cada vez más importante, y con el buen nombre de nuestro colegio, los estudiantes son, precisamente, quienes ganan prestigio.

La carga emotiva y de compromiso institucional que desde cada sede se le ha imprimido a la celebración de los 30 años se convierte en una constante de recuerdos y vivencias, todas ellas  cargadas de gran valor significativo. Es así como cada acto que con éste motivo se realiza nos permite interiorizar aún más y redimensionar la historia institucional y la misión humana, intelectual, cultural, social, ecológica y política que como institución educativa del sector público tenemos. La historia de nuestro colegio está cargada de todas las historias de las personas que a ella pertenecemos y de quienes pertenecieron en el pasado; de lo que hemos hecho como colegio y de lo que continuaremos construyendo. Muchas horas de nuestra historia personal transcurren en nuestro colegio y es así como, entre todos, construimos la identidad institucional.

 Si bien nuestro colegio tiene una condición “sui generis” al estar conformado por cinco sedes: A Villa Elisa,  B Villa Elisa 2, C Rubí, D Japón, E Nueva Estrada, el trabajar en equipo, el intercambiar experiencias sobre nuestras prácticas docentes, el considerar a nuestros estudiantes como el fin único y primordial de nuestra diaria labor, son acciones que facilitan el que cada uno de los que conformamos la institución podamos tomarla como un espacio para crecer, para aprender, para construir país, todo ello a pesar de que los espacios de trabajo no sean precisamente los más adecuados, y los que están destinados al descanso y recreación de nuestros estudiantes sean tan limitados. De hecho mantenemos un sueño y hemos continuado con importantes gestiones ante la Secretaría de Educación porque  es nuestro deseo contar en un futuro, ojalá no muy lejano, con una enorme planta física propia, construida con las mejores características para albergar la totalidad de nuestra población, en la que todos tengamos los espacios que nos merecemos y se cumplan condiciones para ofrecer un servicio educativo de calidad.

 
“Colegio VILLA ELISA I.E.D.: 30 años educando con calidad para una mejor sociedad”

Por estos 30 años, ¡Felicitaciones  Colegio VILLA ELISA!

 

 

CELEBRACIÓN INSTITUCIONAL

Posted by Olga Lucia Muñoz

FELIZ ANIVERSARIO

Posted by Olga Lucia Muñoz


Feliz cumpleaños colegio Villa Elisa



En nuestra hermosa Bogotá
Con  optimismo se creó,
El que hoy es mi colegio
Villa Elisa se llamó.
Hoy estás de aniversario
Y  queremos celebrar
Para que hoy, mañana y siempre
Sigas ahí  en primer lugar.
 Tú que no tienes igual
En esta Localidad
Enseñando día a día
Eres pura amabilidad.
Humanismo empresarial
Es quien guía tu camino
Y a un mundo profesional
Se proyecta tu destino.
 Tienes un gran destino
Por ser  Villa Elisa bella,
Nos alumbras  por  senderos
Cual si fueras una estrella.
Aquí tengo esperanzas
De obtener la meta final,
Que con prudencia y constancia
 Llegará fuerte  y real.
 
     Lexy Adriana Pineda, Laura Torres Castañeda, Luz Eliana Álvarez
    Curso 1006 Sede A. JM


ALGO DE HISTORIA

Posted by Olga Lucia Muñoz






Video realizado por las docentes de humanidades de la Sede E, JM.

ENTREVISTA A LA DOCENTE ROSALBA RODRÍGUEZ

Posted by Olga Lucia Muñoz


Con motivo de los treinta años de nuestro colegio presentamos el testimonio de la licenciada Rosalba Rodríguez, compañera y colega que trabajó más de cinco lustros en la escuela Rubí-Japón, hoy sedes C y D. Utilizamos el formato de entrevista, en la cual la docente Myriam Hernández [MH] se desempeña como entrevistadora.


 

MH. ¿Cuánto tiempo permaneció laborando en la sede C [antigua sede Rubí-Japón]?

RR. Laboré en la antigua sede Rubí-Japón durante veintisiete años.

MH. ¿A partir de qué año llegó a laborar a esta sede?

RR. A partir de 1983.

MH. ¿En qué año fue creada la escuela?

RR. Esta escuela fue creada aproximadamente en 1974. En sus inicios fueron tres jornadas; no había baños, entonces los estudiantes tenían que ir a sus hogares. En aquellos tiempos era escuela rural y había una gran demanda educativa en este sector.

MH. ¿Quién fue el primer director escolar?

RR. La primera directora se llamó Martha de Delgado.

MH. ¿Recuerda qué otros directores pasaron por la escuela Rubí-Japón?

RR. Otros directores que recuerdo son Julio César Roldán, Eurípides Mendoza y María Teresa Díaz.

MH. ¿Cómo se dio el proceso del cambio de director escolar a coordinador académico?, ¿Cómo se sintió?

RR. Cuando aparece el enfoque  empresarial en las instituciones educativas y empezamos a hablar de gerentes educativos y del Cadel, se da la descentralización educativa. Todo cambio genera expectativas, inconformidad, alternativas… y como hay que asumir el nuevo reto, entonces el hecho de tener no un director, con todo el poder y significación que tenía en su momento, sino un coordinador, se facilitó porque nuestra directora María Teresa Díaz siguió siendo nuestra coordinadora, dándose un proceso basado en el respeto, la idoneidad…así la innovación llegó en forma natural.

MH. Se sabe que durante su estadía en la sede C jornada de la mañana, Usted lideró el proyecto escolar Día de los abuelitos, ¿Cómo surgió la idea y cómo se desarrolló?

RR. La idea de la fiesta de los abuelitos surgió cuando fuimos, con la compañera Olga Bastos, a un centro de salud y encontramos un grupo de adultos mayores que decían que necesitaban compañía, que en esta edad se vivía mucha soledad, y compartimos con ellos un buen rato y al escucharlos me dijo Olga: “Qué bueno que con los niños pudiésemos hacer algo” y así surgió la idea de invitar a los abuelitos al colegio. La invitación no se hizo esperar. En su inicio fueron 23 abuelitos y todo fue organizado con los docentes, quienes aportaron chocolate y galletas; festones, etc. Y asumieron los demás gastos que se ocasionaron en el evento. Los niños cantaron e hicieron presentación de algunos bailes, todo fue muy sencillo pero nos dejó mucha alegría y vivimos una experiencia grata para todos.  Cada año se fue fortaleciendo el evento hasta que llegaron 136 abuelitos y todos colaborábamos. Los estudiantes también daban galletas, chocolate y otros comestibles, de esto se gastaba lo necesario y con lo sobrante se hacían paquetes-premio, que alcanzaban para que cada uno se llevara un cariñito, los estudiantes se distribuían por grados; algunos se encargaban de acomodar al adulto mayor en su respectivo puesto, otros se encargaban de elaborar las tarjetas, de hacer carteles, de embellecer las instalaciones con globos, de armar las mesas con los pupitres. Los docentes, siempre generosos, ayudaban con el queso y los platos, vasos y cubiertos desechables que se necesitaran, además aportaban dinero en sobres y muchos más pormenores para animar la rifa y para el conjunto musical con el que los abuelitos bailaban, y los demás gozábamos. Las madres -en especial la señora Celina- preparaban y servían el chocolate. El pan era obsequiado por la panadería más cercana al colegio, y el almacén Los conejitos aportaba muchos obsequios. Las señoras de servicios generales nos mantenían el colegio hermoso y limpio, y eran las que solucionaban aquellos detalles inesperados que suelen aparecer. La parroquia nos colaboraba pues este acto siempre se iniciaba con la sagrada eucaristía.

Todos los padres, docentes, directivos y estudiantes engalanaban la institución; hacían derroche de altruismo, generosidad, solidaridad, y alegría. En fin, todo nos unía para lograr una sonrisa en una carita arrugada, en cuyos corazones renacía la esperanza de una sociedad más humana. Hoy viene a mí uno de esos tantos días en que el rector H. Beltrán llegó con cinco gallinas para rifar, y los abuelitos ganadores reían y reían porque era algo inesperado y… por el sancochito asegurado.

Dios bendiga a esos seres tan bellos y maravillosos que hicieron posible todos estos eventos, y que prodigaron amor, ternura y felicidad a tantos corazones, hoy quizás tan cerquita de Dios como para interceder por nuestra comunidad tan magnánima y ejemplar.

MH. Ahora que está fuera de la Institución ¿Quiere enviar un mensaje en general tanto a docentes como a estudiantes sobre el colegio Villa Elisa?

RR. Todos tenemos derecho a la educación, sin embargo el colegio sigue siendo una oportunidad sólo para algunos, por eso nuestros estudiantes deben aprovechar las fortalezas existentes, como son el trabajo en equipo, en valores, la investigación constante, el empoderamiento de la palabra para el diálogo continuo, el desarrollo y socialización de proyectos y  la transversalidad, pues estos se convierten en estrategias y experiencias enriquecedoras del quehacer educativo, y lo más contundente es el personal idóneo que labora allí, pues cada docente conoce a cada uno de sus estudiantes; con su trabajo diario da una respuesta a la curiosidad y a las exigencias de sus estudiantes. Entre las falencias tenemos la ausencia de una memoria común, aprovechando las evidencias que se van dando en la feliz culminación de los trabajos de cada sede, para reafirmar, revaluar y reinventar el trabajo, permitiendo un caminar sólido y continuo hacia la calidad educativa.

Otra gran debilidad es que al colegio se le agrega cada vez una mayor responsabilidad ante la sociedad mientras que a la familia se le reduce. La Institución necesita entonces mayores alianzas con entidades que cualifiquen a las familias con modelos, ayudas y acompañamientos, ya que una buena infancia produce potencialmente buenos estudiantes. Sólo me resta darle gracias a Dios por la vida, por el trabajo como docente que me dio, por la gente maravillosa que conocí y con quien compartí, ellos me ayudaron a crecer en lo profesional y en lo personal, perdonaron mis fallas y disculparon mis errores constituyéndose en una bella página en la historia de vida de una maestra, a la que si Dios le permitiera en su bondad infinita nacer otra vez, volvería a ser profesora.

MH. ¿Cómo eran las relaciones comunidad-docente?

RR. Eran buenas. Nuestros directivos siempre apoyaron su participación en los proyectos y esto nos integraba y se daba una magnífica comunicación. Se obtenían muchos logros y avances en el proceso educativo; no se pueden desconocer roces, malentendidos y conflictos que poco a poco se fueron convirtiendo en retos y oportunidades para superar las dificultades.

MH. Muchísimas gracias profesora Rosalba.

VIDEO UN DÍA EN EL COLEGIO

Posted by Olga Lucia Muñoz

30 años del Colegio Villa Elisa - kewego
Video conmemorativo de los 30 años del Colegio Villa Elisa
Palabras clave:30 años colegio villa elisa ied
 
 
 
 
Video realizado por la estudiante Lina Katherine de grado 10.

MEMORIA HISTÓRICA DE LA SEDE RUBÍ-JAPÓN

Posted by Olga Lucia Muñoz


La escuela Rubí-Japón, como originalmente se llamó al adoptar los nombres de los barrios que albergan sus dos sedes, estaba dividida en dos espacios llamados escuela pequeña y escuela grande.
 
La escuela pequeña era una casa familiar de adobe donada a la comunidad; constaba de dos habitaciones adaptadas como salones y una cocina que incluía pupitres y otros materiales en mal estado, esta fue convertida en aula de clase debido a la demanda de cupos para grado primero, un baño para los niños, un pequeño jardín y una ermita.. En ella laboraban tres docentes. Con el paso de los años el techo cedió y fue necesario demolerla. Para solucionar la emergencia se estableció un horario especial. El director era Servio Tulio Canchila.

La escuela grande tenía nueve aulas, cuatro arriba y cinco abajo. Una de las aulas de arriba era el despacho del director; había una pequeña cocina y un aula múltiple que estaba en el costado norte del pasillo. El patio de recreo era polvoriento y sin encerrar, además se encontraban cuatro baños, una tarima al oriente del patio y una zona verde pequeña, detrás de los salones de abajo.

Los padres de familia en esa época eran muy cordiales, respetuosos y participativos en las actividades de la comunidad educativa. Celebraban el día del maestro con un gran almuerzo para sus docentes, alquilaban una cancha para que ese día jugáramos tejo y rana. Se hacían bingos y otras actividades en pro de los niños de quinto grado para que tuvieran una despedida en algún club dentro o fuera de la ciudad. Confiaban y creían en la palabra del docente, le hacían ver a sus hijos que éramos sus segundos padres. Fueron épocas buenas.
 
El director Servio TulioCanchila permutó con Eurípides Morales, luego llegó Leonor Morales de León, después María Teresa Díaz Zabaleta, Henry Beltrán y por último Elena Miranda Rivas. La institución comenzó a ser transformada en su planta física a partir de la dirección de Leonor Morales. Hubo necesidad de instalar zapatas ya que no tenía bases adecuadas. Mientras ocurrían esta obras los docentes trabajábamos con los niños en los salones comunales del barrio. Durante las direcciones de María Teresa Díaz y Juan José Arana comenzó la integración a la  I. E. D. Villa Elisa y se acogió el nombre de la sede.

 
Esther Rivas
Docente Sede C. JM